Antes de contratar a un constructor, conviene hacer las preguntas adecuadas para evitar sorpresas durante la obra.

En este artículo encontrarás 10 claves imprescindibles que te ayudarán a tomar decisiones informadas: desde comprobar su experiencia previa y asegurarte de que tiene licencias y seguros, hasta revisar cómo gestiona los imprevistos, qué materiales propone o cómo organiza la obra.

También hablamos de la importancia de consultar con tu arquitecto o aparejador antes de elegir. Porque una buena elección no solo ahorra dinero y disgustos, sino que marca la diferencia en el resultado final de tu vivienda.

¿Cuál es su experiencia en proyectos similares?

Antes de contratar a una empresa constructora, es fundamental conocer su trayectoria y experiencia en proyectos similares.

Pregunta específicamente si han trabajado en reformas de ese tipo, ya sea una rehabilitación de vivienda, remodelación de cocina o construcción desde cero. Además, pregunta si tienen experiencia trabajando con los materiales o sistemas constructivos indicados en el proyecto. También es ideal solicitar ejemplos de trabajos anteriores, como fotografías, videos o incluso visitas a proyectos completados. Esto puede marcar la diferencia en la calidad y eficiencia del trabajo.

El constructor que quieres contratar está debidamente asegurado?

Verifica que la empresa o el profesional cuente con las licencias y seguros requeridos por la ley.

Esto incluye tanto la cobertura de responsabilidad civil como el seguro de accidentes laborales, lo cual protege tanto a su equipo como a ti como cliente. Un constructor que opere sin licencia o seguro puede representar riesgos legales y financieros.

¿Puede proporcionar referencias de clientes anteriores?

Solicitar referencias es una excelente manera de conocer la calidad del trabajo y la satisfacción de sus clientes.

Asegúrate de contactar a estas personas para confirmar su experiencia con el constructor. Pregunta sobre aspectos como el cumplimiento de plazos, la comunicación durante el proyecto y la solución de problemas.

Las opiniones de otros clientes pueden ser una herramienta valiosa para tomar una decisión informada.

            

¿Cuál es el cronograma estimado para el proyecto?

El tiempo es un factor crucial en cualquier reforma o construcción. Asegúrate de discutir un cronograma claro que incluya todas las fases del proyecto, sobre todo las fechas de inicio y de finalización (estas fechas deberán figurar en el contrato). Un cronograma detallado te permitirá planificar mejor tus actividades y prever posibles retrasos.

También es relevante preguntar cuántas obras en curso tiene el constructor, ya que esto puede afectar su disponibilidad y capacidad para cumplir con los plazos establecidos.

Puedes preguntar adicionalmente cómo manejan los posibles contratiempos que puedan afectar el tiempo estimado.

En algunos casos se hace especialmente importante este punto. Si por ejemplo, los propietarios están viviendo de alquiler, un retraso de meses provocaría que tuviesen un sobrecoste en el alquiler.

Conocer los tiempos de la obra es importante para planificarte personalmente. Fuente: Habitium

¿Qué tipo de materiales planea usar?

Aunque los materiales vienen determinados por el proyecto arquitectónico, es importante preguntar si el constructor tiene experiencia trabajando con los materiales especificados o con sistemas constructivos menos comunes. Esto incluye opciones innovadoras como cubiertas ajardinadas o estructuras de entramado ligero. Asegúrate de que se sientan cómodos manejando las particularidades de tu proyecto.

Es posible que en el proyecto existan partidas que queden sin definir, pendientes de la elección de los propietarios (azulejos, pavimentos, sanitarios…). Es recomendable preguntarle al constructor con qué fábricas trabaja y si los precios que ha presupuestado permiten elegir entre varios tipos o están muy acotados a determinados materiales.

¿Qué sucede si hay cambios o problemas inesperados?

En cualquier obra, por bien planificada que esté, los imprevistos pueden aparecer: desde cambios en el diseño hasta retrasos por mal tiempo o problemas con el suministro de materiales. Por eso, es fundamental saber cómo reaccionará el constructor ante estas situaciones.

Pregunta de forma directa si contemplan costes adicionales en caso de cambios sobre la marcha y cómo te comunicarán esas modificaciones. ¿Te avisarán antes de actuar? ¿Lo dejarán por escrito? ¿Habrá un documento adicional que deberás firmar?

También es importante saber si el contrato recoge este tipo de incidencias con cláusulas claras que eviten malentendidos. Y no te olvides de preguntar si disponen de un plan de contingencia: ¿qué pasa si la obra se paraliza por causas externas? ¿Reprograman? ¿Ajustan plazos y precios?

Saber cómo se gestionan estos imprevistos te dará tranquilidad y evitará disgustos más adelante. En la construcción, la prevención también es parte del éxito.

¿Quién supervisará la obra si decides contratar a ese constructor?

Es importante saber si habrá un jefe de obra que organice y supervise los trabajos o algún encargado que se asegure de controlar la calidad y el cumplimiento del cronograma. Pregunta si será el propio constructor o un supervisor designado.

También es útil saber si tendrás un punto de contacto directo para resolver dudas o reportar problemas durante el desarrollo de la obra.

¿Cómo prevenir prácticas sospechosas?

Identificar prácticas sospechosas puede ahorrarte problemas en el futuro.

Ten cuidado con presupuestos demasiado bajos que no incluyan todos los detalles del proyecto o con constructores que no ofrezcan un contrato claro.

La falta de documentación, como licencias o seguros, también es una señal de alerta. Investiga y compara antes de tomar una decisión.

¿Cómo gestionan los residuos de la obra?

La gestión de residuos es un aspecto cada vez más importante, especialmente si valoras la sostenibilidad. Pregunta cómo planean manejar los desechos generados durante el proyecto y si cumplen con las normativas ambientales. Optar por un constructor comprometido con prácticas sostenibles puede ser una ventaja significativa.

Consulta con tus Técnicos

Antes de tomar una decisión definitiva, aprovecha el conocimiento y la experiencia de los técnicos que ya te están ayudando: tu arquitecto y tu aparejador. Ellos han trabajado con muchos constructores, conocen cómo se desenvuelven en obra, cómo responden ante problemas y qué nivel de compromiso tienen con el proyecto.

Puede que incluso ya hayan colaborado con la empresa que estás valorando y puedan darte información valiosa de primera mano. Además, saben exactamente qué documentación pedir, qué aspectos del presupuesto revisar con lupa y qué condiciones deben quedar reflejadas en el contrato para evitar sustos.

Consultarles no es solo recomendable, es una forma de proteger tu inversión y asegurarte de que eliges a alguien que cumpla con los estándares técnicos y humanos que tu proyecto necesita. Porque para construir bien, lo mejor es rodearse de los profesionales adecuados… y escucharlos.

    Tus técnicos te pueden aconsejar sobre la contratación del constructor. – Fuente: Habitium.

Conclusión

Hacer las preguntas correctas antes de contratar a un constructor o reformista es clave para el éxito de tu proyecto. Una comunicación abierta y un contrato bien definido te brindarán tranquilidad y garantizarán que el trabajo cumpla con tus expectativas.

No te apresures al contratar un constructor, evalúa cuidadosamente a cada candidato y opta por el profesional que más confianza te inspire. Recuerda que invertir tiempo en esta etapa puede evitarte muchos problemas en el futuro.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos presupuestos debería pedir antes de elegir constructor?

Lo ideal es pedir al menos tres presupuestos detallados, para comparar precios, calidades y formas de trabajar. Pero no te centres solo en el número: asegúrate de que cada presupuesto esté bien desglosado y refleje exactamente lo mismo, para que la comparación sea justa.


¿Puedo modificar el proyecto durante la obra?

Sí, pero con precaución. Cualquier cambio en el proyecto debe ser aprobado por los técnicos (arquitecto y aparejador) y reflejado por escrito. Las modificaciones pueden afectar plazos, precios y licencias. Nunca aceptes cambios “de palabra” ni improvisaciones sin supervisión técnica.

¿Es necesario obtener permisos para reformas pequeñas?

Depende del tipo de reforma y de la normativa municipal. Algunas obras menores pueden no requerir licencia, pero necesitan “comunicación previa”. Siempre es recomendable consultarlo con tu arquitecto, aparejador o directamente en tu ayuntamiento. para evitar sanciones.

¿Puedo contratar a un constructor sin referencias?

Es posible, pero no recomendable. Contratar a un constructor sin referencias reales puede ser un riesgo innecesario. Las referencias te permitirán conocer la experiencia real de otros clientes, detectar posibles problemas y tomar una decisión con mayor seguridad.

¿Qué debo incluir en el contrato de un constructor?

El contrato debe detallar el alcance de los trabajos, materiales incluidos, fechas de inicio y fin, forma de pago, penalizaciones por retrasos, cláusulas ante imprevistos y garantías.

¿Qué pasa si el constructor no cumple lo acordado?

Si el constructor no cumple el contrato, puedes reclamar legalmente, pero lo ideal es prevenir. Por eso es importante firmar un contrato detallado, guardar toda la documentación y contar con la supervisión técnica de tu arquitecto y aparejador, que serán tus aliados en caso de conflicto.


Este artículo ha sido un Post de invitado escrito en su totalidad Rosana Bartet, miembro del equipo de Habitium.com.