¿¡Perdona!? – Anécdotas de obra

Todos los que trabajamos en la construcción tenemos sorprendentes anécdotas de obra.

Muchas de las que me suceden a mí las comparto en mi página de Facebook de CGO, siempre con la intención de sacar una moraleja útil para mis lectores.

Con la pretensión de reunir 8 de esas publicaciones, redacto este Post.

1. Las 3 patas que una obra necesita

Hoy estoy de bajón.

Ayer visité a unos propietarios acompañando a un pequeño constructor al que le tengo hecho algún trabajo.

 

La conversación derivó (yo estaba solo como espectador) en:

– “Me parece increible que tengamos que hacer todo ese papeleo para esta reforma”

*papeleo= ¡Proyecto!

**reforma= reforma integral, incluidos: derribos, estructura, aumento de una planta…

– “Al final, es que el papeleo y los técnicos son los que encarecen la obra”…

 

Y todo de esa guisa.

Por eso estoy triste. Muy triste. Escandalosamente triste.

Compañeros Técnicos de la profesión: hubo tiempos en que Arquitectos y Aparejadores estábamos bien vistos por la sociedad. Pero todo esto lo hemos echado por tierra haciendo el mono y faltando a la profesionalidad que se nos presupone. Clic para tuitear

 

Si hay gente que nos ve como un “impuesto revolucionario”, tenemos un problema. Un enorme problema.

Si hay gente que confía más en los constructores que en los Técnicos, tenemos un problema.

Si hay gente que piensa que el constructor soluciona los problemas que debiéramos solucionar nosotros, tenemos un problema (porque es muy posible que queden sin solucionar).

Si hay gente que sólo nos ve como una figura meramente “decorativa”, tenemos un problema…

 

Personalmente, “lucho” a través de este blog y de RRSS para honrar nuestra profesión. No lo haría si no creyese en ello. Pero yo solo tengo muy poca fuerza.

Creo que todos deberíamos recordarle a nuestros clientes que, en muchas ocasiones, tomamos decisiones en obra con las que les hacemos ahorrar miles de euros.

Que les aconsejamos en situaciones donde se ven agobiados y no encuentran la salida.

Que les informamos durante la obra de forma totalmente imparcial.

Que les guiamos para que su hogar tenga todas las comodidades posibles sin que ello repercuta en su bolsillo.

Que constructores, técnicos y propietarios somos las 3 patas que una obra necesita, y no puede fallar ninguna de ellas, porque todos necesitamos de todos…

 

Compañeros, ahí fuera hay un mundo que necesita saber por qué somos “necesarios” y no únicamente “obligatorios”.

 

2. ¿Qué es “demasiado”?

El otro día, hablando con una cliente, me comentó que uno de los que estaban presupuestando la partida de carpintería exterior de PVC para su vivienda le dijo que poner un triple acristalamiento con cámara de argón (al igual que pusimos en la vivienda de un familiar suyo) era “demasiado”.

¿Demasiado? ¿Qué es demasiado en aislamiento térmico? ¿Que pierde “demasiado” poco calor?

Vamos a ver:

  • Los que valoran si el coste es elevado o no, son los usuarios, que son los que pagan. De hecho, en la vivienda de su familiar optamos por esa opción porque el coste de un “triple acristalamiento con argón” con respecto a un “doble acristalamiento con cámara de aire” era perfectamente asumible para los propietarios.
  • Los que valoran si las características de la ventana son “demasiado mucho” o “demasiado poco” somos los técnicos. El fabricante nos debe pasar la ficha técnica de lo que está presupuestando y nosotros valoramos cosas como, por ejemplo, si la transmitancia térmica (el calor que se pierde a través de ella) cumple las condiciones que debiera cumplir según el proyecto.

En esta obra, por ejemplo, una de las características principales buscadas por los propietarios era reducir costes, tanto en la ejecución de la misma como en la posterior hipoteca energética. Por eso se ha proyectado una vivienda que alcanzará la CLASE  A en el certificado de eficiencia energética (la más alta).

Resumiendo:

Presupuéstame las 2 opciones, dame las fichas técnicas de ambas para yo poder decirle a los propietarios el porcentaje de ahorro en climatización de la una con respecto a la otra, y los propietarios tomarán la decisión de comprar una u otra. Para eso son los que pagan y los que sufrirán ó disfrutarán de sus ventanas.

Los Técnicos valoramos las características de un material, y los propietarios su coste.

 

3. Esto es sí es “demasiado”

Esta mañana he recibido la documentación que le había solicitado a una empresa de carpintería exterior, de 2 obras distintas.

Como la carpintería es muy similar (70mm de PVC), me dispongo a analizar cómo varía térmicamente el tener triple acristalamiento con cámara de argón frente al doble acristalamiento con cámara de aire.

Cuando analizo las Declaraciones de prestaciones (el documento oficial que lo acredita) me doy cuenta de que me pasan la documentación con el acristalamiento equivocado.

 

Me quedaré con la duda hasta que me envíen la documentación correcta.

 

PD: En serio, lo barato sale muy caro. Llevo perdidas muchas horas (incluso días) con esta empresa, y no tendría porqué.

 

4. Cárcel

A ver.

Os seré sincero.

Hoy me gustaría contaros con todo lujo de detalles una historia real. Pero no debo. Es demasiado cercana y al final “todo se sabe”. Perdonadme.

 

Lo que sí os diré es que, por favor, no os “ahorreis” los Técnicos en una obra importante, porque os lo acabaréis gastando en la constructora, en facturas de luz, en confort, en problemas futuros… y eso sin contar posibles multas o, muchísimo peor, accidentes en obra que además de multa podrían conllevar cárcel.

Sí, sí, cárcel.

Además del cargo de conciencia de ser declarado culpable de, pongamos por caso, la muerte de una persona.

 

El propietario, aunque muchos no lo saben, también es el Promotor, y tiene unas obligaciones y unas responsabilidades. Por ley.

 

Para terminar esta semana, os dejo una de las frases más conocidas del cine, haciéndola totalmente mía:

“He visto cosas que vosotros no creeríais…”

He visto cosas que vosotros no creeríais... Clic para tuitear

 

5. Director de ejecución vs Jefe de obra

En una reunión de obra esta semana, entre Propietario, Constructor, Aparejador (yo), y Arquitecto:

Arq: – Jose, controla que cuando el del aluminio ponga los remates, el del revestido ya tenga hecho el tema este en los bordes.

YO: – Perdona, pero es que yo soy Director de Ejecución, NO jefe de obra. Yo compruebo, controlo, me anticipo siempre que puedo, doy pautas de ejecución… pero la organización de las subcontratas entre sí la hace la empresa Constructora.

 

Hasta hace 5 años yo lo hacía (y me pagaban por ello, y mucho) en una empresa constructora -como Jefe de obra- ó tenía un encargado que se preocupaba de esta organización.

Flaco favor le estamos haciendo a nuestros clientes si los propios Técnicos no sabemos hasta dónde llegan nuestras atribuciones.

La organización de los trabajadores y las subcontratas entre sí la hace la empresa constructora, no el aparejador

 

6. Yo soy constructor

En una ocasión, hablando con un pequeño constructor de mi zona, me dijo algo así como:

“es que yo soy constructor, no informático. No tengo porqué saber mandar e-mails”

 

Creo que estas palabras no solo descartaban su aptitud, sino su actidud.

 

En aquel momento -y aún hoy en día- le diría muchísimas cosas. Pero pasé, no merece la pena hablar con quien no te va a escuchar.

No me volví a cruzar con él. Nin en la calle, ni en obra. Por supuesto, la obra (una reforma completa de local) a la que estaba ofertando no se la llevó (y yo no le llegué ni a comentar nada de esto a las propietarias).

 

Y seguro que se preguntó el porqué.

Y seguro que pensó que fue por precio.

Y seguro que no se creería que la empresa que realizó la obra había presupuestado un 10% más caro.

Y seguro que aún ahora, casi 4 años después, sigue pensando que los Constructores tienen que saber colocar ladrillos, no enviar e-mails.

…y todo esto suponiendo que siga dedicándose al mundo de la construcción.

 

Mira, existen muchas cosas que tiene que cumplir una empresa constructora para enamorar a sus clientes y a los Técnicos. Muchas. En el artículo enlazado te enumero 5. Sólo 5. Y son muy fáciles de cumplir si trabajas legalmente y si no tienes problemas en que pongan a prueba el buen trabajo que dices hacer.

 

7. ¿Estás “seguro”?

Pues resulta que el de la carpintería de aluminio le dice a mis clientes que es la primera vez que el aparejador le pide “tantas cosas”.

Igual soy muy exigente por pedirle un Seguro de Responsabilidad Civil, un servicio de prevención y un Plan se Seguridad y Salud (obligatorio desde hace 20 años).

Claro, por eso iban tan baratos…

 

Lo guay es que hace más de 2 meses que se lo pedí (mientras medían la obra) y vienen ahora con estas. Igual se pensaron que me iba a olvidar.

 

PD: La seguridad nunca es opcional

La seguridad en las obras de construcción nunca es opcional. Poner barandillas, usar arnés, redactar un Plan de seguridad y Salud... es obligatorio, no un `extra´ que deba suponer un incremento de precio. Clic para tuitear

 

 

8. Declaración de prestaciones

El otro día hablaba con un pequeño constructor sobre la importancia de colocar una teja con buenas prestaciones y hacerlo de forma adecuada. También le comentaba el hecho de que yo, como técnico, necesito la Declaración de Prestaciones del material para asegurarme que la teja colocada cumple con las especificaciones establecidas en el Proyecto.

 

Él me comentó una anécdota de un caso en particular, el de su propia casa. Me dijo que en su día prefirió colocar una teja “buena” (para el buena = cara), pero en el futuro tuvo problemas.

Cuando llamó al fabricante, para echar mano de la garantía, éste le dijo que los daños no se los cubría la garantía, porque esa teja no estaba indicada para colocarla en Galicia, debido a la humedad y la absorción de agua de la propia teja.

 

Bien. Creo que después de este hecho, cualquier persona -sea del mundo de la construcción o no- llegaría a la conclusión de que es MUY IMPORTANTE conocer las prestaciones del material en sí (y esto no tiene porqué depender del precio).

 

¡Pues NO!. Su conclusión fue que: “DA IGUAL colocar una teja cara que una barata”.

(Llevo un rato intentando adivinar cual de las tejas le endosa a sus clientes siempre que puede 😉)

 

Y esta gente tiene obras. Y hace casas. Y se mezclan entre las empresas que sí saben lo que hacen. Y lo peor es que es muy difícil distinguirlos a simple vista.

 

Si vais a hacer una casa, ¡que la fuerza os acompañe!

Existen chapuzas que se mezclan entre las empresas constructoras que sí saben lo que hacen. Y lo peor es que es muy difícil distinguirlos a simple vista. Clic para tuitear

 

 

Artículo escrito por Jose Iglesias


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¿¡Perdona!? – Anécdotas de obra
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Comments

  1. Salustiano

    Cosas veredes, amigo Sancho. Si Jose, los técnicos siempre sobramos, sobre todo para algunos constructores, porque somos un problema para ellos. Claro, quien defiende los intereses del promotor?. ¿Los constructores?, que van a lo fácil, barato y haciendo chapuzas?.
    Los promotores individuales suelen hacer una obra una en toda su vida. Ese es un problema, carecen de experiencias previas. No tienen antecedentes.

    A mí me ocurrió algo parecido: Un cliente me dijo que el encargado de controlar las horas del trabajo de la constructora debería ser yo (Director de la ejecución). Y es que se lo habían comentado en el bar: “Para eso está el aparejador, para controlar las horas que hacen los operarios…”

    Como ya he comentado: “Cosas veredes, Sancho”
    Totalmente de acuerdo contigo.
    Habría tantas anécdotas que contar …

    • En efecto, Salustiano. Nos atribuyen deberes que no tenemos. En ese caso que explicas entiendo que es, al igual que en el caso del artículo, por la confusión entre el aparejador que trabaja en constructora como jefe de obra y el independiente, como Director de ejecución. Y aún así, lo de organizar sí, pero “controlar horas”… Casi mejor el encargado.

      Sí, las anécdotas son numerosas. Yo solo he recogido algunas de los últimos meses. De cuando estuve en constructora, tendría miles jajaja.

      Un saludo

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