Aislamientos térmicos naturales

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Un buen aislamiento es esencial para conseguir un confort adecuado en nuestras viviendas.

En este artículo analizamos diferentes aislamientos térmicos naturales, con los que conseguiremos no sólo un mayor confort térmico y un ahorro importante en la factura energética, sino también un buen aislamiento acústico o una regulación natural de la humedad. Y todo ello cuidando el medioambiente con materiales naturales y reciclables.

Este artículo es un Post de invitada de Marta Trigás, Arquitecta Passivhaus designer y especializada diseño pasivo y sostenibilidad.

Un buen aislamiento es importante, naturalmente

En las viviendas construidas bajo el estándar Passivhaus, o viviendas de consumo casi nulo (nZEB), es básico contar con aislamientos de máxima calidad y grandes espesores. Es la forma idónea de mejorar el confort interior, impidiendo que el frío, el calor y el ruido se abran paso en la vivienda, y manteniendo unas condiciones estables y saludables.

Además de mejorar el bienestar y el confort de los habitantes, los beneficios de un buen aislamiento no se limitan exclusivamente eso. Su aplicación también supone una importante ventaja a la hora de que la vivienda pasiva pueda alcanzar una mayor eficiencia energética. Todo esto se traducirá en un importante ahorro económico en las facturas.

Si quieres saber cuánto puede ahorrar una vivienda en función del tipo y espesor de aislamiento, te lo cuento un poco más adelante. Pero antes, otra ventaja de un buen aislamiento: con la elección del material del que esté compuesto también podemos ayudar a cuidar el planeta, ya que en función de la materia prima utilizada y el proceso de fabricación que se lleve a cabo, lograremos reducir las emisiones de CO2. Sí, como lo lees, bajo el estándar Passivhaus el bienestar y la eficiencia siempre van de la mano.

Por último, para saber cuánto aísla un material debemos fijarnos en su conductividad térmica, que es la propiedad física que mide la capacidad de los materiales de conducir el calor. A menor conductividad térmica, mayor capacidad de aislar. Así de fácil.

Un buen aislamiento térmico natural nos ayuda a mantener la temperatura, evitar que entren ruidos del exterior, ahorrar en nuestra factura y, también, a cuidar el planeta. Clic para tuitear

No todos los aislamientos térmicos naturales son iguales

La primera pregunta que seguramente te venga a la mente es si cualquier aislamiento térmico puede cumplir con todas estas características. La respuesta es muy sencilla y la encontramos, como casi siempre, en la propia naturaleza.

Los aislamientos fabricados con materias primas naturales, además de ser capaces de cumplir con todas las funciones comentadas anteriormente con unos niveles de eficiencia muy elevados, también logran reducir en gran medida el impacto ambiental si los comparamos con los aislamientos más comunes.

A la hora de escoger un aislamiento térmico natural de entre la multitud de soluciones que podemos encontrar en el mercado tenemos que prestar especial atención a sus principales características, como son la transpirabilidad, la capacidad de absorción de la humedad y la inocuidad.

Vamos a analizar en este Post algunas de las opciones que cumplen con creces las características que exige el estándar Passivhaus

De este modo, en cuestión de aislamiento térmico, una vivienda podrá ser considerada energéticamente eficiente. No están aquí todas las que son, pero sí son todas las que están.

Lana de roca

Formada en un 98% de basalto y un 2% de aglutinantes, este material se presenta en paneles, mantas o granulado. La lana de roca tiene un mínimo impacto ambiental y no se degrada con el paso del tiempo, manteniendo sus características incluso más allá de la vida útil de la vivienda.

A nivel acústico tiene un gran comportamiento tanto para climas cálidos como fríos, y no necesita mantenimiento.

El mayor inconveniente de la lana de roca es la gran cantidad de energía que se necesita para su fabricación. En cambio, es un material 100% reciclable y muy resistente tanto al fuego como a la humedad, a lo que hay que sumar la facilidad y rapidez en su instalación. Se calcula que por cada tonelada de CO2 emitida en su fabricación, la lana de roca logra evitar más de 200 toneladas de CO2 cuando es utilizada como material aislante.

Su conductividad térmica (λ) más común es de 0,036 W/mKº.

lana de roca

Fibra de madera

Otro de los aislamientos térmicos naturales más respetuosos con el medio ambiente es la fibra de madera, que se presenta en paneles. Este material se obtiene como resultado de triturar los restos de madera natural que no aprovecha la industria maderera y, a continuación, mezclarlos con sales de boro. Fácil y sostenible.

Para su fabricación, la fibra de madera necesita muy poco consumo de energía, por lo que su huella de carbono es reducida. Además, es un material reciclable que, al finalizar su vida útil, puede ser reutilizado, por ejemplo, como combustible.

Al tratarse de un material natural es no irritante y su nivel de toxicidad es muy bajo. Una de sus propiedades es que aumenta el nivel de inercia térmica de la envolvente de forma notable.

Si te decantas por la fibra de madera para tu proyecto, debes prestar especial atención a la procedencia de la madera usada (si son o no fibras de maderas de reforestación) y que en su proceso de producción no hayan sido utilizados aditivos tóxicos.

Su conductividad térmica (λ) es de 0,040 W/mKº.

Aislamientos térmicos naturales de: fibra de madera, celulosa y lana de oveja
Aislamientos térmicos naturales de: fibra de madera, celulosa y lana de oveja

Celulosa

La celulosa está compuesta en un 75-85% de fibra de papel reciclado y el resto de ácido bórico. Este ácido bórico le aportan importantes propiedades ignífugas (llega a aguantar temperaturas de hasta 1500 oC), insecticidas y fungicidas.

Una de sus principales ventajas es que durante su fabricación consume muy poca energía, lo que convierte a la celulosa en un material totalmente ecológico.

Su fácil instalación, su gran capacidad de adaptación debido a su densidad y su transpirabilidad (que permite mantener una temperatura confortable durante los días de verano) hacen de la celulosa un material perfecto para las viviendas que buscan una alta eficiencia energética, un consumo reducido y un elevado nivel de sostenibilidad.

Es muy importante tener mucho cuidado a la hora de usar celulosa cuando su instalación es mediante insuflado. Hay que conseguir una adecuada presión del material sin diferencias de densidades que, con el tiempo, puedan provocar que la celulosa se acomode cayendo por su propio peso hacia la parte inferior de la pared, dejando la parte superior desaislada. Estos huecos provocarían diferencias térmicas en una pared o cubierta.

Su conductividad térmica (λ) es de 0,036 W/mKº proyectado y 0,041 W/mKº insuflado.

Lana de oveja

Con la lana de oveja vamos a empezar por el final. Y es que este material natural destaca por su sostenibilidad, ya que es totalmente biodegradable y su ciclo de vida se basa en un reciclaje continuo.

Es uno de los aislamientos térmicos naturales más eficaces, más duraderos y más fáciles de colocar. Además, es un material higroscópico (es capaz de absorber o liberar la humedad en función de la temperatura ambiente), ayudando a crear ambientes secos.

También destaca por su transpirabilidad y su muy baja toxicidad, lo que convierte a la lana de oveja en un aislante natural a tener muy en cuenta para su uso en viviendas ecológicas.

Se presenta en paneles o mantas y su precio, más elevado que los aislamientos térmicos comunes, sumado a la necesidad de que no entre en contacto con el agua en ningún momento, son sus principales desventajas.

Su conductividad térmica (λ) es de 0,036 W/mKº.

Cáñamo

Mantas, morteros, ladrillos, fieltro, lana, tableros rígidos… la versatilidad del cáñamo es una de sus características más destacables. Si quieres utilizarlo como aislante térmico, encontrarás multitud de formatos, lo único que necesitas es estudiar cuál es el que mejor se adapta a tu proyecto.

El cáñamo es un material natural con una capacidad aislante similar a otros materiales. También es capaz de retener CO2 durante toda su vida útil, lo que sumado a que es rápidamente renovable y 100% reciclable (no tiene por qué convertirse nunca en un residuo) lo convierte en una ayuda perfecta para frenar el calentamiento global y para mejorar el confort interior y la eficiencia energética de cualquier vivienda.

Un excelente aislamiento acústico y una buena capacidad ignífuga completan las ventajas de este espectacular material natural. Se presenta en paneles o mantas, ladrillos y granulado.

Su conductividad térmica (λ) es de 0,042 W/mKº.

Aislamientos térmicos naturales de: cáñamo, corcho y mezcla de varios (cáñamo, lino y algodón)
Aislamientos térmicos naturales de: cáñamo, corcho y mezcla de varios (cáñamo, lino y algodón)

Corcho

Por último, pero no por ello menos importante, vamos a hablar sobre el corcho, un aislamiento térmico natural muy recomendable para uso al exterior.

Ser un alcornoque, o proceder de él, nunca había tenido acepciones tan positivas. Y es que el corcho, que procede en su totalidad de este árbol, tiene unas propiedades ignífugas, una impermeabilidad y una capacidad para soportar cargas sin deformarse, que lo convierten en una opción a tener muy en cuenta si estás buscando un aislamiento térmico natural para algún proyecto.

Pero todavía tiene más ventajas que lo convierten en un material más que interesante: es ligero, elástico, inoloro, reciclable, reutilizable y biodegradable. Si lo usamos de forma inteligente y con una buena instalación, nos puede ayudar a ahorrar una buena cantidad de energía. Se presenta en paneles y tiene una durabilidad ilimitada.

Su conductividad térmica (λ) es de 0,045 W/mKº.

Caso práctico

Como vamos a ver a continuación, en función del tipo de muro y del espesor y características del aislamiento se obtienen mejoras tanto a nivel de eficiencia energética como de ahorro económico.

Los cálculos están realizados partiendo de una vivienda tipo de 120 m2 diseñada con criterios bioclimáticos en un clima cálido templado y con un sistema SATE en toda su envolvente.

NOTA: Si los siguientes datos te suenan a «chino», vete directamente a la comparación entre opciones.

Envolvente tipo A aislada con lana de roca

Cálculo de la transmitancia del muro aislado con lana de roca.
Cálculo de las demandas de calefacción, refrigeración y energía primaria según PHPP de la vivienda tipo A

Envolvente tipo B aislada con EPS (Aislamiento de Poliestireno Expandido)

Cálculo de la transmitancia del muro aislado con EPS.
Cálculo de las demandas de calefacción, refrigeración y energía primaria según PHPP de la vivienda tipo B.

Comparación entre un aislamiento térmico natural y uno sintético

Si comparamos ambas gráficas se observa que al cambiar de aislamiento varían las propiedades térmicas del cerramiento. El muro aislado con lana de roca reduce un 5,5 % la transmitancia respecto al muro aislado con EPS. Esto se debe a que la conductividad térmica de la lana de roca es algo inferior a la del EPS, por lo que consigue aislar mejor utilizando el mismo espesor de material.

En cuanto a las demandas energéticas de la vivienda, el hecho de usar lana de roca supone una reducción de la demanda de calefacción de 0,72 kWh/m2a, lo mismo que sucede con la demanda de energía primaria.

Como podemos ver la repercusión energética es importante y se ve reflejada directamente en la factura. Para esta casa supone una reducción en la factura de 13,10 € al año aproximadamente utilizar lana de roca como aislamiento térmico natural.

NOTA: Cálculos aproximados teniendo en cuenta un coste de la energía de 0,14 €/kWh

Con esta comparativa podemos observar con claridad los importantes beneficios que se obtienen al usar un aislamiento térmico natural. En este caso, empleando lana de roca conseguimos un ahorro energético y económico.

Pero si vamos más allá, también tiene ventajas adicionales:

  • La lana de roca es un material reciclable, frente al EPS que no lo es.
  • La procedencia del Poliestireno tampoco es renovable (procede del petróleo).
  • El aislamiento y acondicionamiento acústico que proporciona la lana de roca es muy superior al de cualquier material no natural.

Así que ya ves, los materiales naturales son todo ventajas, y eso el planeta lo agradece.

Lo natural es cuidarnos

La elección de los aislantes es fundamental para que una vivienda logre unos altos niveles de confort interior al mismo tiempo que mejora la eficiencia energética de la misma, ayudando a potenciar el ahorro.

Todos los aislamientos naturales que acabamos de ver destacan por su bajo impacto ambiental, ayudan a evitar toneladas de emisiones de CO2 y sí, tengo que reconocer que son mis preferidos.

Porque no lo olvides, #TuCasaCuidaDeTi y también del planeta.

Artículo escrito por Marta Trigás


Este artículo ha sido un Post de invitada escrito en su totalidad por Marta Trigás, Arquitecta Passivhaus designer y especializada diseño pasivo y sostenibilidad en todos sus proyectos. Te recomiendo encarecidamente sus páginas de Instagram y de LinkedIn, donde publica cosas realmente interesantes.

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