Cómo elegir el tipo de piscina para el jardín

El verano está a la vuelta de la esquina y seguro que este año has decidido que no te pille el toro. Quieres prepararte para disfrutar de la temporada estival con una piscina en el jardín para toda la familia. Pero ésta no es una decisión tan fácil como parece. Así que con este post quiero ayudarte a la hora de elegir qué tipo de piscina es mejor para tu jardín y tu estilo de vida.

Por si no lo sabías, no todos los tipos de piscina son convenientes para todos los usuarios. Unas cuentan con unas ventajas sobre otras, por lo que deberás elegir la mejor para ti en función de tus necesidades. Por suerte, en los últimos años la variedad de piscinas se ha diversificado muchísimo, pudiendo encontrar opciones para todos los tipos de terrenos, presupuestos o tipos de uso. 

Tipos de piscina en función del precio

Para la mayoría de los que se deciden a poner una piscina en su jardín, el factor más limitante a la hora de escoger piscina es el dinero del que disponen para invertir. Por esta razón debemos tener en cuenta nuestro presupuesto a la hora de elegir la piscina que instalaremos o construiremos en nuestro jardín.

El presupuesto disponible será el que nos ayude a acotar entre la inmensa variedad de piscinas existente en el mercado.

Exsiten 4 tipos de piscina entre los que elegir en función del precio (de mayor a menor):

  • Piscinas de obra
  • Piscinas excavadas o enterradas
  • Piscinas semienterradas
  • Piscinas elevadas
La primera decisión importante a la hora de escoger una piscina es decidir el dinero que te gastarás en ella. Clic para tuitear

Piscinas de obra

Esta es una de las opciones más habituales y tradicionales hasta hace unos pocos años.

Para ejecutar una piscina de obra se requiere de profesionales de la construcción cualificados, que se encarguen de toda la construcción de principio a fin.

Pero si tienes algunas nociones de construcción y algún amigo o familiar que te ayude, también sería posible que pudieras encargarte tú mismo de la obra. De esta forma DIY («Do it yourself») podrías ahorrarte un buen pellizco en la mano de obra. Aunque de lo que nadie te libra es de comprar el material de construcción necesario para la piscina. Para ello, existen sitios especializados, como Gestión piscinas.

Este tipo de piscinas se pueden ejecutar de varias formas:

  • Por medio de muros de hormigón armado (las más comunes).
  • Realizando muros de bloques de hormigón.
  • Empleando muros hechos con ladrillo.
piscina de obra
Piscina de obra

Sea cual sea la elección, necesitarás colocar previamente una solera de hormigón armado (normalmente con unos 20cm de grosor es suficiente). Esto te garantizará que la estructura sea estable y cuente con un buen apoyo y soporte anti grietas.

Las especificaciones y los detalles de la construcción de la piscina se recogerán en el proyecto de obra, elaborado por la empresa de piscinas o por un técnico competente para ello. No obstante, de todo esto hablaremos al final de este Post.

Toda esta estructura, tanto en paredes como en la solera, se debe impermeabilizar convenientemente, para no tener fugas de agua hacia el exterior.

El último paso sería recubrir las paredes y el suelo de la piscina con elementos decorativos, para que el resultado final sea estéticamente agradable. Para ello existen diversas opciones:

Con baldosas

Deben ser resistentes a la presión del agua y a los productos químicos necesarios para el mantenimiento de la piscina.

Mosaico de gresite

El más tradicional de todos, con el que puedes hacer todo tipo de diseños. Asegúrate de que la superficie quede completamente plana en la instalación. A la hora de colocarlo, el adhesivo que elijamos es muy importante. De él depende que en el futuro no surjan problemas como el desprendimiento de las teselas. Por ello, la mejor opción es un mortero de cola epoxi.

Cobertura con pintura especial para piscinas

Este tipo de pintura contiene clorocaucho, un compuesto químico que sirve para evitar los desconchados y la formación de algas y hongos. Antes de pintar, es muy importante asegurarse de que la superficie esté seca y limpia. Es necesario aplicar un mínimo de 2 capas de pintura, dejando entre ellas un espacio de tiempo de 48 horas de secado. Finalmente, se debe esperar un mínimo de 8 días para proceder al llenado de la piscina. 

Piscina de gresite
Piscina de gresite

Piscinas excavadas o enterradas

Pueden llegar a confundirse con las primeras, aunque el concepto es distinto. La diferencia entre una piscina de obra y una enterrada es que esta última está compuesta por un vaso que se entierra a nivel del suelo, quedando completamente integrada en el terreno.

Se le puede aplicar un revestimiento de gresite u otro material para aportar el punto estético y decorativo a la piscina. 

Es importante realizar una buena planificación de la construcción y proyecto de la piscina enterrada. Uno de los aspectos más relevantes a tener en cuenta es asegurarse de que el tipo de terreno en el que se instalará la piscina es lo suficientemente compacto para colocarla sin riesgo de corrimiento de tierra.

Es necesario verificar que en la zona de excavación no circulan canalizaciones, tuberías o desagües, al igual que raíces de árboles.

Para excavar el agujero de la futura piscina necesitarás el uso de maquinaria pesada, por tanto debes asegurarte de contar con un buen acceso a este tipo de maquinaria.

Una vez realizado el agujero en la tierra, se procede a la colocación del vaso prefabricado. Este vaso normalmente está fabricado en poliéster y láminas de resina sin juntas para evitar incrustaciones y la acumulación de algas. Una de las ventajas de este modelo es que soporta grandes presiones y no tienen riesgo de fisuras.

También existen en el mercado vasos de piscina con estructuras metálicas o polímeros reforzados, estructuras muy resistentes tanto al uso como a las condiciones ambientales y a los productos químicos para el tratamiento del agua. También son anticorrosión. 

La mayoría de piscinas enterradas cuentan con revestimientos de:

Liner de PVC

Una lona reforzada que se adapta a las paredes y al suelo. Para instalarlo no se requieren adhesivos, la propia presión del agua consigue que se ajuste todo lo necesario. Para mejorar, aún más, la adaptabilidad de la lona, se puede hacer un vaciado de aire con aspirador entre el propio liner y el vaso de la piscina.

Liner armado

Son más resistentes que el liner de PVC y se colocan con calor directamente. La ventaja de estos liners es que los hay con imitación gresite. 

Liners de fibra de vidrio

Se encastran en el hueco de la piscina. Son muy resistentes, ya que no se alteran con los rayos del sol y dan muy buenos resultados frente a las algas. Son muy versátiles y se pueden colocar en estructuras de obra y de hormigón. 

Tanto en piscinas de obra como en piscinas enterradas es necesario elegir un tipo de revestimiento interior, el cual podría variar en función de nuestro presupuesto. Gracias al revestimiento se garantiza la estanqueidad del agua y se evitan filtraciones así como la acumulación de suciedad.

El revestimiento debe resistir los rayos ultravioleta del sol. Pero si vives en una zona en la que los inviernos son duros, además debes tener en cuenta que el revestimiento resista el hielo.

Por seguridad, es importante que el revestimiento proporcione una superficie lisa y antideslizante. También en las zonas de acceso y de los alrededores.

Piscinas semienterradas

Tanto para las piscinas enterradas como para las de construcción es necesario solicitar licencia o Comunicación previa de obras en el Ayuntamiento, pero para ahorrarse estos trámites -tanto ahorro económico como de tiempo- existen las opciones de piscina semienterrada y piscina elevada. De todos modos, de esto te hablaré más adelante.

La mayoría de los usuarios que eligen esta opción reconocen estar muy satisfechos, ya que son un modelo todoterreno, tanto a nivel estético como por su facilidad de instalación. Este modelo de piscinas tiene una parte enterrada y otra que sobresale del terreno. Son una buena opción cuando nuestro jardín tiene varios desniveles en el terreno y cuando tenemos un presupuesto más limitado. 

Piscinas elevadas

Indiscutiblemente, esta es la opción más económica de todas. Aunque esto no quiere decir que su calidad sea inferior.

Se trata de un modelo muy fácil de instalar y rápido, ya que no requiere ningún tipo de preparación del terreno. Podemos encontrarlas tanto elevadas de liner, fabricadas con materiales con gran impermeabilidad o elevadas de fibra de vidrio (muy recomendadas cuando tenemos que construir la piscina en poco tiempo). 

Piscina elevada o de superficie

Uno de los puntos fuertes de las piscinas elevadas es que la mayoría se pueden desmontar pasado el verano y guardarla hasta el año siguiente, dejando el jardín despejado de nuevo. 

Tipos de piscina en función del tamaño y la forma

Una vez establecido el método de instalación o construcción, toca elegir el modelo y el tamaño – que dependerá del espacio que tengamos en nuestro jardín – y la profundidad.

El tamaño de una piscina estándar ronda los 32m2 (4x8m). Las piscinas mini suelen tener algo menos de 10m2 y las piscinas deportivas se encuentran a partir de los 10m de largo.

Con respecto a la profundidad de la piscina, antes de elegirla habrá que tener en cuenta que este factor condicionará no sólo el uso, sino también el mantenimiento y la seguridad si hay niños en casa.

Podemos encontrar piscinas con fondo plano de 1,20m o 1,50m de profundidad, consideradas de uso familiar. También existen piscinas con fondo variable, que van desde los 1,00m hasta los 1,80m, o incluso llegar a los 2,40m, consideradas de gran profundidad.

Por otra parte, la forma de la piscina condicionará el uso que podamos darle. Por ejemplo, si queremos hacer natación deportiva, necesitaremos una piscina con bastante longitud, mientras que si buscamos algo con lo que disfrutar y refrescarnos en familia, con una piscina de tamaño un poco más reducido nos bastará. Esta relación, por supuesto, también afectará al precio.

Piscinas ovaladas

Su ventaja es la armonía que aportan a la hora de integrarlas con el resto del paisaje del jardín. Además, es uno de los modelos más versátiles en cuanto a usos, ya que en ellas podemos nadar o simplemente relajarnos y disfrutar.

piscina ovalada
Piscina de forma ovalada irregular

Piscinas tipo «riñón»

Tienen en común con las anteriores su adaptabilidad con el entorno. Pero además, con este tipo de piscina se pueden crear varias zonas de baño diferenciadas para adultos y niños.

Piscinas rectangulares

Las más típicas y clásicas de todas. Su forma también nos aporta mucha versatilidad a la hora de usarla tanto para nadar como para remojarnos un rato. 

piscina rectangular
Piscina de forma rectangular

Piscinas de natación

Cuenta con uno o varios carriles o calles en las que nadar. Estas son las que más espacio ocupan por su tamaño y necesitarás disponer de un gran terreno para instalarla.

Piscinas con formas libres

Están diseñadas al gusto del consumidor, lo cual implica un coste más elevado. Si tienes un jardín con diferentes alturas puede ser una buena opción. 

piscina de forma libre
Piscina de hotel, de grandes dimensiones y con forma irregular de lados redondeados

Sea cual sea el tipo y modelo de piscina que elijas, asegúrate que el lugar donde la coloques reciba el mayor número posible de horas de sol, combinadas con horas de sombra en la zona que reservaremos para después del baño.

¿Qué documentación y licencias necesitas para construir tu piscina?

Ya tienes claro qué tipo de piscina vas a instalar en el jardín. Pero como hemos dicho antes, es muy probable que tengas que pedir permisos municipales para poder realizar la instalación.

De entrada, cabe decir que no todos los Ayuntamiento exigen lo mismo. No obstante, en este apartado de explicaré lo más común.

Si la piscina es de obra o enterrada, requerirá una Licencia de Obra. Para conseguir esta Licencia, deberás:

  • Presentar un Proyecto.
  • Necesitarás un Director de Obra.
  • Si en la obra participa más de una empresa -aunque sea una empresa subcontratada por la principal- tendrá que haber un Coordinador de Seguridad y Salud.

En muchas ocasiones, la empresa que va a realizar la piscina se encarga también del proyecto y posee Técnicos que realizan la Dirección de Obra.

Aunque hay varios Técnicos competentes para realizar estas funciones, suelen ser Aparejadores o Arquitectos los más demandados.

En la mayor parte de los casos, salvo que la piscina sea desmontable, deberás presentar un Proyecto de Obra en el Ayuntamiento para conseguir la Licencia. Clic para tuitear

El Proyecto para una piscina privada no es excesivamente complejo, pero sí debe recoger algunas cosas importantes:

  • La justificación urbanística de que se puede poner una piscina en ese tipo de suelo
  • Replanteo de dónde se va a poner dentro de la parcela (hay que respetar retranqueos y distancias) y definición de la geometría y alturas.
  • Desglose de partidas y presupuesto.
  • Cálculo de la estructura (al fin y al cabo, son muros que soportan un empuje y una losa que transmite un peso sobre el terreno).
  • Detallar los acabados y los sistemas de impermeabilización.
  • Justificar el cumplimiento de las normativas técnicas.
  • Memoria y definición de las instalaciones eléctrica, fontanería y de saneamiento.
  • Etc.

El Director de obra deberá verificar que todo eso se cumpla durante la ejecución, apoyándose en el Proyecto e impartiendo las instrucciones precisas y las directrices para que así sea.

Por su parte, el Coordinador de Seguridad y Salud se encargará, entre otras cosas, de coordinar las actividades de la obra para garantizar que las empresas y los trabajadores autónomos apliquen los principios de la acción preventiva.

Un dato importante que debes tener en cuenta es que el Ayuntamiento dispone de 3 meses para resolver si concede o no la Licencia Municipal.

No, no es inmediato. Así que debes decidir con mucha antelación si quieres construir tu piscina para disfrutarla en el verano.

piscina en jardin

¿Hay alguna forma de acelerar los plazos?

No. Para una piscina de obra o enterrada, no. Aunque, eso sí, hay ayuntamientos (los menos) en los que si la piscina no es muy profunda te dejan tramitarlo como «Comunicación previa» en lugar de «Licencia de Obra». Esto reduce los plazos a 15 días hábiles desde su presentación. Repito, en pocos lugares es posible esto, pero por si acaso, pregunta en la oficina de urbanismo de tu Ayuntamiento.

Si la piscina es de elevada o semienterrada no tendrás ese problema. Ni siquiera deberás presentar una Comunicación Previa, al ser desmontable. Eso sí, si vas a hacer uso de la opción semienterrada, infórmate bien, porque dependerá de la profundidad de la excavación el que te exijan una documentación u otra.

¿Cuánto me va a costar el «papeleo»?

¡No lo llames así, por favor! Piensa que ese proyecto debe definir por completo y justificar normativamente todo lo que van a ejecutar en tu jardín. Por su parte, el Director de Obra va a velar por tus intereses y por la buena ejecución de la piscina.

Es evidente que el coste del Técnico dependerá del presupuesto de ejecución, del tamaño de la piscina, de si se acondiciona o no el entorno de la misma, etc. No obstante, para que te hagas una idea, para una piscina común de unos 8,00×4,00 m2 y 1,80m de profundidad, el Proyecto y Dirección de Obra suele rondar entre los 1000€ y los 2000€ (+IVA).

Es decir, para una piscina que rondará los 20.000€ (con el IVA, los superará), toda la parte Técnica te costará menos del 10%.

El coste de la Licencia Municipal o de la Comunicación previa ronda el 4% del Presupuesto de Ejecución Material.  


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