Desmontando los 5 grandes mitos sobre construir con madera

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La madera nos rodea (por lo menos en Galicia), tiene unas características nobles, un aspecto visual precioso y un tacto cálido. Sin embargo, existen muchos mitos a su alrededor que hacen que su empleo en la construcción se asocie, en algunas ocasiones, a obras de baja calidad.

Para derribar los 5 grandes mitos sobre construir con madera, tengo el honor de contar con María Sánchez, Arquitecta Passivhaus Designer especialista en construcciones con madera.

El olvido

La arquitectura popular está construida con madera: son de madera las cubiertas de las iglesias y catedrales, los forjados de las viviendas tradicionales del entorno rural y los principales edificios de los cascos históricos de nuestras ciudades.

Pero poco a poco hemos ido olvidando nuestra historia y hemos dejado a un lado las técnicas y los conocimientos asociados al trabajo con madera por diferentes motivos. Se ha abandonado la cultura forestal que permitía producir madera estructural de calidad, se ha perdido el oficio de carpintería de armar y la madera ha pasado a un segundo plano en la construcción porque no encajaba con la arquitectura de formas modernas tan alejadas de la construcción tradicional.

En los últimos siglos, las obras construidas con madera eran ejecutadas por personal poco especializado que, en muchos casos, desconocía las características principales del material.

Las consecuencias del mal uso de la #madera son el mejor alimento para que los mitos negativos de su empleo como material de construcción se extiendan como la pólvora. Clic para tuitear

Los grandes mitos de construir con madera

Se construyen por todo el mundo viviendas y edificios de madera, pero estoy segura que mientras lees estas líneas estás pensando cosas como:

  • Pero si la madera se pudre, ¡no se puede mojar!
  • Una fachada de madera tiene mucho mantenimiento, ¿no?
  • ¿Edificios de 12 plantas? Anda ya, pero si ni siquiera aguanta bien la madera de la pasarela de la playa…
  • ¡La madera se quema!
  • Y encima destrozan los bosques cortando árboles…

¿Te suenan? Pues vamos a ponernos manos a la obra porque tenemos muchos mitos que derribar.

1. La madera se quema

Esto no te lo puedo negar: la madera se quema, sí. Pero la madera experimenta un fenómeno muy interesante que hace que los bomberos se sientan más seguros entrando en un edificio de madera en llamas que en un edificio de estructura metálica. ¿Cómo puede ser esto?

Resulta que conocemos exactamente la velocidad de carbonización de la madera. La madera laminada se quema a una velocidad de 0,7 mm/min. Cuando la madera se expone al fuego, ella misma va creando de forma natural a su alrededor una capa carbonizada que posee una capacidad aislante 6 veces mayor que la madera y que protege el resto de la sección, la cual mantiene las propiedades físicas y mecánicas iniciales.

Este es el motivo por el cual somos capaces de definir con exactitud la sección adecuada de las vigas y pilares de una estructura de madera para cumplir los tiempos de resistencia al fuego que exige la normativa.

Si lo que te preocupa es que el incendio pueda empezar en la estructura de madera, tengo una pregunta para ti. ¿Has probado alguna vez a encender una hoguera utilizando únicamente troncos gruesos? Es muy difícil, ¿verdad?

Pues en un incendio pasa igual. Los incendios nunca comienzan en la estructura de madera: arden primero las alfombras, cortinas, papeles y libros. Así que tienes las mismas papeletas en un edificio de madera que en uno de hormigón o ladrillo.

Si indagar más sobre este aspecto, te recomiendo el artículo de este mismo blog: La madera NO arde.

2. Cortar árboles es malo

Construir con madera implica cortar árboles. Cierto. Pero cortar árboles no es malo, sino todo lo contrario.

La madera con la que trabajamos procede de bosques gestionados de forma responsable que poseen certificaciones de cadena de custodia como FSC y PEFC, que velan por la conservación de los bosques y garantizan una explotación responsable y cuidadosa de nuestro patrimonio forestal.

Darle un uso a la madera y, por extensión, al monte, es ponerlo en valor y evitar que desaparezca. En concreto, en Galicia, significaría dejar de ver arder los montes que queman cada verano.

La madera que proviene de bosques gestionados de forma responsable, pone en valor nuestro patrimonio forestal y evita que desaparezcan los montes o que ardan cada verano. Clic para tuitear

3. La madera no es resistente

Si me diesen 1 € cada vez que he escuchado que la madera solo sirve para hacer cabañitas, sería millonaria.

La realidad es que la madera es un material estructural tan adecuado como el hormigón o el acero. Su relación resistencia-peso la hace imbatible en cubiertas de grandes luces: polideportivos, centros culturales o piscinas.

Además, tiene una ventaja sobre otros materiales constructivos más convencionales. Su conductividad térmica es similar a la de los materiales aislantes. Esto la hace especialmente interesante para construir viviendas pasivas muy eficientes desde el punto de vista energético. No es casualidad que más del 40% de las viviendas certificadas bajo el estándar Passivhaus tengan estructura de madera.

4. La madera se pudre

El miedo a que la madera se pudra es habitual porque en nuestra cultura no estamos acostumbrados a tener madera alrededor. La realidad es que la madera es un material natural que se degrada, pero, ¡ojo! Únicamente en determinadas condiciones. Esta es la parte que la gente desconoce.

Para evitar problemas de durabilidad debes respetar estas dos claves:

  • Evitar la acumulación de agua
  • Si la madera se moja (p.e., en una fachada) el diseño debe favorecer su secado mediante la ventilación natural y la gravedad

Por ello la madera nunca está (o debe estar) en contacto con el suelo. Y por este motivo se colocan láminas de protección entre la estructura de madera y la cimentación.

También es importante que sepas que no todas las maderas son adecuadas para cualquier situación. Hay maderas como el castaño o tropicales como el iroko o el ipé que tienen una durabilidad natural muy alta y se pueden colocar al exterior sin que se degraden.

Otras, como el pino, no se pueden colocar al exterior sin tratamientos adicionales que mejoren su durabilidad.

Además de elegir bien la especie de madera, es fundamental cuidar el detalle constructivo en todos los puntos de la obra.

Este es el motivo por el cual debes rodearte de profesionales que conozcan la madera como la palma de su mano.

5. Mantenimiento perpetuo

¿Cuál es el mantenimiento que necesitan los edificios de madera?

Esta es la famosa pregunta que surge en el 100 % de las conversaciones que tengo con mis clientes, futuros clientes, personas interesadas en la madera, con mi familia… ¡Garantizado!

Mantenimiento, madera, madera, mantenimiento, lijar, pintar, volver a lijar, barnizar… pongo la mano en el fuego porque seguro que te ha venido a la cabeza todo esto al ver “madera” en el título del post mientras se te ponían los pelos de punta. ¿He acertado?

Pues resulta que como la mayor parte de las creencias que tenemos en la cabeza acerca de la madera, no es del todo cierto.

La madera no siempre requiere un mantenimiento continuado. En algunos casos, ni siquiera requiere un mantenimiento especial. Mantener un edificio con estructura de madera va a suponer el mismo esfuerzo que el que necesita una vivienda hecha con materiales más convencionales. Ni más, ni menos.

Pero si lo que nos preocupa es el aspecto de la fachada de madera del edificio, el diseño cobra un papel fundamental. Al igual que ocurre con otros materiales naturales, la madera está sujeta a cambios de apariencia derivados del paso del tiempo. Si queremos prolongar el aspecto del primer día, hay que hacer un mantenimiento y su frecuencia dependerá del tipo de acabado.

Una forma de reducir el mantenimiento de las fachadas de madera es asumir que el aspecto de la fachada va a cambiar y diseñar en consecuencia. La clave del éxito está en tener en la cabeza cómo va a ser la evolución del material e integrar en el proyecto la pátina del tiempo producida por el sol y la lluvia.

Conclusión

Después de derribar estos 5 mitos como castillos que se ciernen sobre la construcción con madera, espero haber despejado la visión que tenías acerca de este tipo de construcción.

Pero, por si aún te quedan dudas, te dejo con estas imágenes.

65 VPO en Hondarribia, Guipúzcoa. Arquitectos: TYM Asociados. Estructura CLT: Egoin. Promotor: VISESA

Es un edificio de 65 viviendas en País Vasco. No en EEUU, ni en Noruega, ni en Canadá. En España. Y no es el único. Es uno de los muchos ejemplos que ya existen en nuestro país.

¿Crees que los promotores de este proyecto se hubiesen lanzado a esta aventura si no viesen a la madera como un material de construcción competitivo, solvente y con garantías?

Ahí lo dejo.

La madera se pudre, se quema, requiere de un mantenimiento continuo, tiene muy poca resistencia y, además, ¡cortar árboles es malo! Clic para tuitear

María Sánchez Ontín (The cambium design)


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¡Gracias!

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4 comentarios en “Desmontando los 5 grandes mitos sobre construir con madera”

  1. Muchas gracias por este articulo tan interesante, y doy fe de todo lo que describes, llevo 15 años viviendo en una casa de madera, no la cambio por ningún otro material. Yo también quiero 1€ por cada vez que mis visitas me formulan las mismas observaciones.
    Un saludo

    Responder

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