Masters de la reforma (¿O Masters de las chapuzas?)

En este Post realizo mi crítica (constructiva, por supuesto ;-)) al primer programa de «Masters de la reforma», desde mi punto de vista de Aparejador.

¿En qué consiste Másters de la reforma?

Se trata del nuevo “talent” de Antena 3. En él, 10 parejas (algunas relacionadas con el mundo de la construcción) compiten cada semana en distintas pruebas relacionadas con la reforma, el bricolaje y la decoración.

Manel Fuentes presenta este programa, en el que los concursantes deberán exprimir todas sus habilidades, conocimientos y trabajo en equipo para no caer eliminados a las primeras de cambio.

¿Cómo se desarrolla cada programa?

En cada programa semanal, se realizan 3 pruebas: Habilidad duelo entre equipos en exteriores y la eliminación en plató.

Los participantes (les llaman “peones”), además de las pruebas que se realizan en el plató, recorren todo el país realizando retos tan imponentes como renovar un colegio o un restaurante.

Los miembros del jurado -y en algunas ocasiones, guías- son Carolina Castedo (Aparejadora), Tomás Alía (Técnico Superior de Diseño de Interiores)  y Pepe Leal (Interiorista).

Cada lunes, una pareja deberá abandonar “Masters de la reforma”. Los ganadores finales se embolsarán 130.000 euros en metálico y 20.000 en muebles.

¿Qué falla en Masters de la reforma?

  • Profesionalidad. Es evidente que los concursantes no son reformistas, ni profesionales de la construcción, pero me falta ese plus que los haga concursantes Top! para el programa.
  • Parecidos razonables. Sí, es la misma productora que Masterchef, pero es que además el formato, la elección de los favoritos, eliminaciones… es prácticamente igual. Eso sí, los eliminados recogen sus herramientas en lugar de los cuchillos.
  • Demasiada expresividad. Es que nadie se calla nada. Además, el vocabulario suele ser bastante ordinario entre los concursantes. Sí, la vida real es así, pero en un programa de televisión, chirría. Además, hay concursantes (y en ocasiones algún miembro del jurado) que parecen estar sobreactuados. Me imagino que los nervios también influyen.
  • Relaciones personales. Es que una cosa es que el programa sea de reformas y decoración y otra que no enfaticen en las broncas y malos rollos entre concursantes, que es lo que “vende”. Personalmente, hubiera preferido más de lo primero. Es más, creo que sería una gran oportunidad para el formato explicar mejor qué es lo que están haciendo los peones y cómo lo deberían hacer. Sería bastante más didáctico
  • El abuso del cronómetro. Es que parece que da igual cómo quede ejecutada la reforma o la decoración, lo importante es la rapidez. Y eso en las obras reales no es así. O no debiera ser así (¡malditos destajistas!).
  • APAREJADORA. Sí, esto ya es opinión completamente personal y particular: Carolina Castedo es Aparejadora (o Arquitecta Técnica, como prefieras). Es que en el programa se habla del Arquitecto, del Interiorista… y a ella se refieren siempre como Jefa de Obra. Sí, trabaja como Jefa de Obra, pero su titulación es Arquitectura Técnica (antiguamente Aparejadores), y cuanto más lo repitan por la tele más concienciación habrá en la gente sobre nuestro colectivo (que falta nos hace…).
    Por cierto, el hecho de hablar con los “encargados”, orientarles, aconsejarles sobre los tiempos, ayudarles a gestionar los trabajadores, etc. Es muy de Aparejadores. Gracias por visibilizar nuestras funciones en obra.
  • NO ES ARQUITECTO. En algunos sitios, incluso de la web de Antena3, hablan de Tomás Alía como «Arquitecto e interiorista». Realmente su titulación es Técnico Superior de Diseño de Interiores. En muchas ocasiones a estos profesionales se les llama «Arquitecto de interiores», pero NO son arquitectos. ¡Ojo! esto no es que sea mejor ni peor, simplemente que no tienen la carrera de Arquitectura.
  • El usar a tres profesionales como jurado me parece un acierto. Eso sí, echo mucho de menos algún experto en Rehabilitación. Yo pondría un Arquitecto especialista en este campo y quitaría a alguno de los «interioristas». O eso o cambiar el nombre del programa a «Masters de la decoración».
  • El mayor fallo, en mi opinión, es no usar el tirón del programa para realizar exposiciones didácticas e instructivas sobre el empleo de materiales, técnicas de construcción o cómo se hacen las cosas.
El mayor fallo del programa es no aprovechar la ocasión para explicarle al espectador, de forma didáctica, el empleo de los materiales, las técnicas de construcción o cómo se hacen las cosas. Clic para tuitear

Aciertos de Másters de la reforma

  • En los trabajos de construcción en interiores, los concursantes llevan casco. Sí, la concienciación en temas de seguridad y salud es básica, pero es que en otros programas como “Constructor a la fuga” (¿te acuerdas?) la seguridad brillaba por su ausencia. Es más, durante la prueba de colgar cuadros, Carolina Castedo les llama la atención a dos concursantes por ponerse a caballito el uno del otro para poder alcanzar la altura adecuada: así me gusta, ¡esa es mi aparejadora!
  • Se arroja bastante luz sobre los problemas de las obras, puesto que incluso para colgar un cuadro hay que tener un mínimo de conocimientos.
  • Que haya un programa sobre construcción y decoración puede abrir los ojos a mucha gente sobre todas las profesiones del sector. Estando la parrilla televisiva saturada de cantantes, artistas de variedades o cocineros, se hace “necesario” arrojar luz sobre profesiones menos conocidas, pero absolutamente necesarias (mira a tu alrededor, ¡hay construcciones por todas partes!).
  • Se rompen clichés sexistas: en el jurado, el interiorista es un hombre y la Jefa de obra es una mujer. Esto me parece genial. Aunque los que trabajamos en el sector lo vemos como algo completamente normal, fuera del gremio se siguen asociando roles según sexos.
  • Las fotografías del antes y del después de las reformas siempre enganchan al espectador y hacen que el tiempo se acorte con fotografías que mudan de pasado a presente. Muy buen uso de este recurso tecnológico en el programa.
  • De repente aparece una baldosa rota, el papel pintado está mal colocado, las bombillas no encienden… ¡Todo eso es real y pasa en todas las obras!. Cuando parece que todo está perfecto y terminado, resulta que no lo está. Tan imposible es controlar las obras al cien por cien como que no aparezcan imprevistos. Esto es lo que no entienden las personas que trabajan en otros sectores (sobre todo en la industria), pero es que hay tantas cuadrillas con tantos tajos diferentes que interfieren en un mismo lugar, que es imposible que todo encaje a la primera. Enhorabuena al programa por “arrojar luz sobre los defectos”.

Mi conclusión

Este “Masterchef de la reforma” entretiene.

Tiene muchas carencias en cuanto a explicar conceptos, materiales, ejecución de obras, etc. pero como programa de entretenimiento, engancha.

No, yo no lo consideraría un programa de construcción. Más bien se trataría de un programa de relaciones personales y comportamientos sociales dentro de un concurso. Y en ese concurso hay un fondo, a modo de escenario, que es el mundo de la construcción, la reforma y la decoración.

"No, yo no lo consideraría un programa de construcción. Más bien se trataría de un programa de relaciones personales dentro de un concurso. Y en ese concurso hay un fondo, a modo de escenario, que es el mundo de las reformas." Clic para tuitear

Eso sí, si lo que realmente quieres es aprender cosillas sobre Arquitectura, Construcción y Eficiencia Energética, te recomiendo

que te suscribas clicando aquí

para no perderte ninguna publicación del Blog. Además, con la suscripción, te regalo mi «Guía para el ahorro energético en el hogar» y mi «Guía para autopromotores noveles» de forma totalmente gratuita.

Artículo escrito por Jose Iglesias


Puedes compartir este artículo en las diferentes redes sociales si crees que tiene el suficiente interés y/o dejarme tus comentarios a continuación.

También te agradezco el que me dejes tu valoración del Artículo marcando el número de estrellitas que crees que se merece. ¡Gracias!

Otros Post que también te gustarán:

Comments

  1. OSCAR M. GONZALEZ TUBIO

    Hola Jose;

    En tu post hablas de la utilización del casco en ciertos momentos del programa, y mi pregunta es: Crees que a los concursantes les habrán dado la correspondiente formación en Prevención de Riesgos Laborales???

    Ahí te lo dejo

    • Jajaja! Buenas tardes Óscar!

      De hecho, creo que debería ser una «clase obligatoria» incluso en el programa. Esto valdría para crean concienciación tanto en los participantes como en los espectadores, y saber que las cosas no se hacen «a lo loco», pensando sólo en acabar a tiempo y obviando la seguridad.

      En el programa no se vió ninguna charla ni clase sobre seguridad. Quizás fuera de cámaras (decían que a lo largo de las semanas les van a enseñar a «hacer cosas»…) pero no lo sé. Supongo que no.

      Les he escrito en twitter proponiéndole un programa más «didáctico».

      Saludos!

  2. Miguel

    Buenas! He estado de encargado de edificación y obra civil con grandes empresas, muchos años, eso si, antes de ser fraile fui monaguillo, o sea, peón, albañil, capataz y encargado. Actualmente tengo una empresa con la cual me dedico a obras y reformas y restauración. Me encanta descubrir cosas nuevas en la construcción, materiales, metodologías, innovaciones, etc.
    ¿Mi opinión sobre el programa? una gran decepción, penoso, aburrido, grotesco, ofensivo para los profesionales, engañoso para los que no lo son, no aporta nada y creo que no habrá una segunda temporada

    • Gracias Miguel por la sinceridad que aportas con tu comentario.
      Está claro que como aportar aportar, al mundo de la construcción, poco. Veremos hoy qué tal está la 3ª entrega (sí, soy masoca, yo lo voy a ver ;-)).

      Saludos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.